Sistema de Desarrollo

Miércoles 06 de Julio, 2016

El Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente, creado por la ley 20.903, es uno de los pilares de la Reforma Educacional que ha emprendido Chile con el objetivo de garantizar el derecho a una educación de calidad para todos y todas. Su objetivo es mejorar las condiciones de ejercicio de la profesión docente y aumentar la valoración social de esta profesión por parte de la ciudadanía, comprendiendo la misión decisiva que cumple para el desarrollo del país.

La implementación de este sistema -que se llevará adelante entre los años 2016 y 2026- significará una de las inversiones más altas de la Reforma Educacional y permitirá mejorar sustantivamente las condiciones para el ejercicio docente, a través de una nueva escala de remuneraciones acorde a distintos niveles de desarrollo profesional y del aumento de horas no lectivas. Asimismo, permitirá crear nuevos derechos para los docentes: al acompañamiento en los primeros años de ejercicio y a la formación continua, ambos garantizados por el Estado.

Se trata de una política integral que aborda desde el ingreso a los estudios de pedagogía hasta el desarrollo de una carrera profesional, promoviendo el aprendizaje entre pares y el trabajo colaborativo en redes de maestros.

Elementos distintivos del Sistema de Desarrollo Profesional Docente 

– Es para todas las educadoras y docentes de establecimientos que reciben financiamiento estatal, de todos los niveles y especialidades.

– Aborda desde el ingreso a las carreras de pedagogía, hasta el desarrollo de una carrera profesional.

– Establece requisitos para estudiar pedagogía, hace obligatoria la acreditación de estas carreras y promueve una formación de calidad para futuras educadoras y docentes.

– Incentiva el desarrollo permanente de las educadoras y docentes, a través de una carrera profesional atractiva.

– Reconoce el progreso en distintas etapas y apoya para seguir avanzando.

– Mejora las condiciones para una buena enseñanza, con mejores remuneraciones y más horas no lectivas.

– Crea nuevos derechos para educadoras y docentes: a la inducción al ejercicio y a la formación continua a lo largo de la vida profesional y en su escuela.

– Valora las condiciones de equidad de los establecimientos educacionales.

– Fomenta el desarrollo entre pares y el trabajo colaborativo en redes de maestros y maestros.

Marca una nueva etapa para la docencia y la educación de Chile.