Inicio Resultados de la Evaluación Docente 2018: Reflexión sobre trabajo en las aulas es uno de los puntos más débiles de los profesores

Resultados de la Evaluación Docente 2018: Reflexión sobre trabajo en las aulas es uno de los puntos más débiles de los profesores

  • Por su desempeño deficiente, 143 maestros deberán abandonar la dotación de sus escuelas. El Centro de Perfeccionamiento Docente enfatiza que es necesario que existan consecuencias.

Fuente: El Mercurio
Periodista: Valentina González

26.12.2019 Una larga distancia separa la visión que los profesores tienen de sí mismos y la forma en que su quehacer es evaluado. Según los resultados de la Evaluación Docente 2018, el 89% considera estar en la categoría ‘destacado’, la más alta de todas.

Sin embargo, su portafolio —material que cada profesor presenta al Centro de Perfeccionamiento Docente (CPEIP) del Mineduc para mostrar su trabajo— dice otra cosa: apenas 22% llega al nivel ‘competente’.

Este ítem incluye módulos en que se debe mostrar cómo se planifica lo que se hará en el aula, grabar una clase y responder preguntas sobre el trabajo realizado. La directora del CPEIP, Francisca Díaz, señala que hoy ‘es el instrumento más robusto y el que está discriminando mejor’.

Hay ámbitos del portafolio en que los docentes muestran mayor dominio. Por ejemplo, en la planificación: el 92% puede formular objetivos de aprendizaje de forma competente o destacada. Los puntos débiles vienen después: al ejecutar la clase y hacer actividades o evaluaciones.

Esto es visible, dice Díaz, en indicadores sobre ‘ambiente de trabajo, preguntas, las explicaciones y el uso del error (…) Ese espacio más relacional es un ámbito que falta por desarrollar’.

Ana Luz Durán, decana de Educación de la U. San Sebastián (USS), afirma que los resultados muestran que ‘los profesores planifican y lo hacen bien. Pero hay ciertos aspectos en la sala que impiden el logro óptimo de esa planificación’.

Su par de la U. Central, el decano Jaime Veas, afirma que estas habilidades son cruciales, ya que ‘nada es repetible en el tiempo, en el sentido de que ningún curso es exactamente igual a otro. Tengo que tener herramientas para reflexionar’. En esa línea, señala que es clave que los docentes puedan examinar ‘si ocurrió o no el aprendizaje, cómo, qué pasó y si los recursos utilizados fueron adecuados’.

Ante esto, Durán plantea que las facultades de Educación enfrentan desafíos y ‘tenemos que fortalecer la formación a través de las prácticas progresivas’, para que así los futuros docentes aprendan, lo antes posible, a trabajar con distintos alumnos y contextos.

Fuera del sistema

Por ley, los maestros que no logren subir del nivel básico en dos evaluaciones seguidas deberán abandonar las escuelas municipales o de servicios locales; lo mismo, si quedan dos veces en nivel insatisfactorio.

En la evaluación de 2018, 143 personas quedaron en esa situación. Aunque el eventual déficit de profesores que podría darse es un tema de preocupación para los expertos, Díaz recalca que ‘es importante que existan ciertas consecuencias para quien, habiendo tenido apoyos, no ha logrado mejorar’.

Coincide Durán, pero advierte que con el eventual déficit, ‘probablemente tendrán algún espacio, lo que es lamentable’.

Con todo, la directora del CPEIP destaca que los resultados evidencian que la cultura de ser evaluado se consolida. De hecho, un 0,3% de los docentes se negó a evaluarse —diez años atrás, era un 5%— y también se detectó un alza en quienes piden una segunda revisión de su portafolio.

Entre la evaluación de 2017 y la de 2018 pasaron de 612 casos a 1.120. A juicio de Díaz, esto muestra que los docentes toman el peso a que ‘un puntaje te puede marcar, a la larga, la diferencia entre quedar en un tramo y otro’.

Recuadro: Detectan 454 portafolios ‘altamente similares’

El año pasado, un 2,2% de los portafolios entregados por los docentes fue objetado. Esto equivale a 454 profesores cuyo contenido era ‘altamente similar’ al de otros que fueron presentados el mismo año, o en las evaluaciones de 2016 y 2017.

La directora del CPEIP, Francisca Díaz, explica que esto detecta a través de una revisión exhaustiva que realiza un software. ‘Si bien hay un trabajo colaborativo y de apoyo con docentes que han atravesado este proceso en años anteriores, con este sistema hemos logrado que esos números no se nos disparen’, plantea. A quienes se les objeta su portafolio, se les notifica y pueden presentar un recurso de reposición. Frente a esto, se analiza caso por caso.

El segmento en que más se detectó esta situación fue el de ‘reflexión’, en que los profesores deben abordar indicadores relacionados al análisis que hacen a partir de las características de sus estudiantes y sobre cuánto usan los errores para avanzar en el aprendizaje.

 

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